A declaration on biomass by BAN’s Latin-America working group

As the Biodiversity COP in Cali gets underway today, members of the Biomass Action Network’s Latin-America Working Group have an important message to send policy makers.

As organized peoples and communities of Latin America and the Caribbean, our Abya Yala, we declare: The biomass industry is another threat to our lives! We do not want to continue dying because of the agro-forestry industry! Bioenergy destroys biodiversity!

The climate disaster is getting out of control: Carbon credit markets, forest monocultures, massive deforestation that promotes intensive livestock farming, and mega fires in indigenous territories, are claiming more lives than any previous year, bringing it to the category of a health emergency. These irreparable damages to communities, nature, and the climate, are allowed by States complicit in the expansion of extractive and colonial projects, highly violent and destructive for those of us who inhabit these places.

In the context of this lack of control, once again corporations have resorted to fire as a tool of dispossession, protected by the corruption of justice agencies and the mercenaries of the fires, manipulating information through lies and protected by an unscrupulous “legality”; promoting changes in laws and regulations against the preservation of forests, water, and biodiversity, “freeing” new millions of hectares of what was once jungle or forests, generating serious violations of Human Rights.

These corporations are very active in normalizing the narrative of a “clean energy transition”, which implies an exponential increase in infrastructure and extractive projects in different regions of Latin America and the Caribbean, which have been considered the storehouse of the so-called “natural resources” of the planet; converting every place and life present, into a potential kilowatt – green and cheap – allowing the extractive and destructive economy to increase.

For this reason, the organizations that have signed this declaration identify not only the interests of the big oil companies in controlling the last sinks of their precious fossil hydrocarbon, but also those of the Big Biomass Industry, as one of the most dangerous and false solutions to climate change; a commercial trick, that tries to make us believe that monoculture agro-forestry plantations destined to burn fuel for energy production, will save humanity from the rise in oil prices. We know that the only thing that can “grow” is life itself and everything that contributes to its full development, free of threats and destructive practices. An economy based on death and the burning of forests. The forestry and agricultural model for the production of bioenergy is an investment in the destruction of diversity and of what we are. We also denounce the media manipulation that this model exerts on public opinion, using a disinformation narrative that distorts the consequences and effects, suffered by communities and peoples. 

We demand that States and corporations comply with the law and the guidelines of the sustainable development goals, to respect the sovereignty of peoples and allow the ancestral knowledge of our ancestors to be perpetuated in our territories, as well as to restore LIFE, which is and will be the source of any future growth on Earth.

Signed:

  • Colectivo VientoSur, Wallmapu-Chile
  • Coordinadora de Justicia Climática, República Dominicana
  • Fundación Pongo, Chile
  • Permanecer en la Tierra, América Latina y el Caribe
  • Red por la Superación del Modelo Forestal, Chile
  • AXIAL Naturaleza y Cultura, Paraguay

Como pueblos y comunidades organizadas de Latinoamérica y el Caribe, nuestra Abya Yala, declaramos: ¡La industria de la biomasa es otra amenaza a nuestras vidas! ¡No queremos seguir muriendo por la industria agro-forestal! ¡La bioenergía destruye la biodiversidad!

El  desastre climático se está saliendo de control: Mercados de bonos de carbono,  monocultivos forestales, la deforestación masiva que promueve la ganadería intensiva, y los megaincendios en los territorios indígenas, está cobrando más vidas que cualquier año anterior, llevándolo  a la categoría de emergencia sanitaria. Estos daños irreparables a las comunidades, la Naturaleza y al clima, son permitidos por los Estados cómplices de la expansión de proyectos extractivistas y coloniales, altamente violentos y destructivos para quienes habitamos estos lugares.

En este contexto de descontrol, una vez más las corporaciones han acudido al fuego como herramienta del despojo, amparado en la corrupción de los organismos de justicia y los mercenarios de los incendios, manipulando la información a través de la mentira y amparados en una “legalidad” inescrupulosa; promoviendo cambios de leyes y normativas en contra de la preservación de los bosques, el agua, y la biodiversidad, “liberando” nuevos millones de hectáreas de lo que antes fue selva o bosques, generando graves vulneraciones  a los Derechos Humanos.

Estas corporaciones son muy activas en normalizar  la narrativa de una “transición energética limpia”, la cual implica un aumento exponencial de las infraestructuras y proyectos extractivos en diferentes regiones de Latinoamérica y El Caribe, que han sido consideradas el almacén de los mal-llamados “recursos naturales” del planeta; convirtiendo  cada lugar y vida presente, en un potencial kilowatt -verde y barato- permitiendo que aumente la economía extractivista y destructiva.

Por eso, las organizaciones que firmamos esta declaración, identificamos no solo los intereses de las grandes petroleras en controlar los últimos sumideros de su preciado hidrocarburo fósil, sino también, los de la Gran Industria de  Biomasa, como una de las más peligrosas y falsas soluciones al cambio climático; una artimaña mercantil que intenta hacernos creer que las plantaciones agro-forestales de monocultivo destinadas a quemar combustible para la producción de energía, salvarán a la humanidad del encarecimiento del petróleo. Sabemos que lo único que puede “crecer” es la vida misma y todo lo que contribuya a su pleno desarrollo libre de amenazas y prácticas destructivas. Una economía basada en la muerte y la quema de los bosques. El modelo forestal y agrícola para la producción de Bioenergía, es una inversión centrada en la destrucción  de la diversidad y de lo que somos. Denunciamos además la manipulación mediática que este modelo ejerce sobre la opinión pública, utilizando narrativas desinformativas que tergiversan las consecuencias y afectaciones sufridas por comunidades y pueblos. 

Exigimos a los Estados y corporaciones cumplir el derecho,y los lineamientos de los objetivos de desarrollo sostenibles, para respetar la soberanía de los pueblos y permitir perpetuar los saberes ancestrales de nuestros/as antepasados/as en nuestros territorios, así como restaurar la VIDA; que es y será la fuente de cualquier crecimiento futuro en la Tierra.

Firman:

  • Colectivo VientoSur, Wallmapu-Chile
  • Coordinadora de Justicia Climática, República Dominicana
  • Fundación Pongo, Chile
  • Permanecer en la Tierra, América Latina y el Caribe
  • Red por la Superación del Modelo Forestal, Chile
  • AXIAL Naturaleza y Cultura, Paraguay

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